… en tiempos de cambio

Al hilo de la entrada de Oscar se me ocurre pensar que, efectivamente, cambian los tiempos, pero sobre todo, en tiempos de cambio.

Ya he hablado en ocasiones anteriores sobre la influencia que entiendo ha tenido, y seguirá teniendo, el desarrollo tecnológico en los hábitos de actividad físico deportiva. Hoy vuelvo a hacerlo, tal y como señalaba, con motivo de la entrada de Oscar, pero también con motivo de la película “Wall.e” que tuve la oportunidad de ver recientemente.

En esta película se nos muestra un futuro donde el mundo aparece devastado e inhabitable para los seres humanos debido a un desarrollo tecnológico sin límites que les obliga a vivir en una nave viajando por la galaxia a la espera de poder volver, de nuevo, a la tierra. Así mismo, los seres humanos de esta época aparecen como seres humanos completamente inactivos, montados cada uno de ellos sobre plataformas voladoras dotadas de todo lo que una persona pudiera “necesitar” (para no tener que moverse).

Evidentemente esta historia, en apariencia tan superficial, pone el dedo en la llaga sobre una cuestión de fondo relativa al modo en el que queremos vivir nuestras vidas y el futuro que queremos para las futuras generaciones. La actividad físico deportiva es divertida pero es algo serio, algo tan serio que, ¿porque no pensar que también puede propiciar tiempos de cambio que nos permitan soñar con utopías que no se parezcan en nada a la distopía mostrada por esta película?

Publicado por KirolbegiBlog el 16 de Octubre de 2008


son sólo adultos

¿No es cierto que nuestra sociedad ha expulsado paulatinamente a la actividad física cotidiana y está haciendo más fácil a las personas el hecho de ser inactivos? Los entretenimientos se enmarcan en el ámbito del sofá, las cenas especiales se acercan a casa a través de un servicio a domicilio, las charlas con los amigos discurren entre teclas, desde la comodidad de la silla de oficina, es posible comprar cualquier cosa en Internet, sin tener que acercarse al mercado, a la gran superficie o la boutique y la Educación Física va eliminándose progresivamente del currículo conforme la educación se convierte en algo más “serio” y “útil” para la vida adulta.

Muchas veces nos planteamos por qué los chicos/as se hacen progresivamente más sedentarios con la edad, cual ha sido el error de los programas de actividad física y deporte para no llegar a cumplir los intereses y expectativas de los chavales que optan en un rango de edad crítico, por el abandono.

Me planteo si el problema real es que hemos eliminado la actividad física cotidiana de lo que caracteriza a nuestra sociedad y con ello le hemos restado valor también a la actividad física de carácter organizado.

Los niños, activos por naturaleza en sus primeros años, aprenden, a través de una serie de influencias socializadoras, a adaptarse a los patrones de vida sedentarios que nuestra cultura promueve. Desde esta perspectiva, los niños/as no se harían menos activos con la edad, ¡¡únicamente se convertirían en adultos!!

No hace demasiados años, los niños/as caminaban hasta el colegio y a la salida jugaban en los parques y en las calles de los barrios, hoy la mayoría van en coche o autobús a la escuela, y se entretienen con los programas de la tele o los videojuegos si no tienen una dosis extra de inglés matemáticas. Este cambio de tendencias necesita, por parte de los padres un esfuerzo mayor para ayudar a sus hijos a desarrollar estilos de vida activos más allá de las actividades extraescolares. Los padres se sienten responsables de educar a sus hijos en la adquisición de buenos modales y en el respeto hacia los demás, pero generalmente se olvidan de considerar al área de actividad física como parte de su responsabilidad, generalmente asumen que la educación física de sus hijos se desarrolla a través de la escuela. La Educación Física proporciona o podría proporcionar al niño/a una gran variedad de experiencias pero su educida presencia horaria es insuficiente para promover hábitos de actividad física o incrementar la forma. El hecho de que los niños/as desarrollen patrones de vida activos necesita de mensajes de promoción y experiencias en casa.

Publicado por KirolbegiBlog el 20 de Mayo de 2008


menos horas de educación física

Los avances científicos y tecnológicos experimentados por los países desarrollados durante el último siglo han desembocado en una sociedad cada vez más sedentaria y en consecuencia acosada por una serie de enfermedades como la obesidad, la diabetes tipo II, trastornos cardiovasculares, patologías del aparato locomotor o desequilibrios de tipo psicológico. Numeroso estudios de profesionales cualificados indican que la clave para el retroceso de esta epidemia está en la Actividad Física, tanto a la hora de prevenir, como a la de tratar las consecuencias de un estilo de vida cada vez más inactivo. La magnitud del problema del sedentarismo unida a este carácter previsor y tratante hacen que la Actividad Física pueda ser considerada hoy en día como la mejor inversión en salud pública en los países desarrollados.

Aún así hemos podido comprobar con estupor como se ha tomado la decisión de reducir aún más las horas lectivas dedicadas a la Educación Física. Teniendo en cuenta que las enfermedades más comunes en la edad adulta tienen sus antecedentes en la niñez y la adolescencia y que el deporte de competición no se encuentra en condiciones de responder actualmente, debido a su carácter seleccionador y exigente, a las necesidades de una sociedad heterogénea en cuanto a las capacidades y cuyos intereses no concuerdan con los requerimientos que el entrenamiento deportivo conlleva, las escuelas deberían erigirse, como centros educativos que son, en el medio a través del cual la Actividad Física, al igual que la cultura y el conocimiento, se asentase en el modus vivendi de nuestra sociedad.

Las escuelas tienen de por si varias ventajas en al realización de esta tarea: Están provistas de una gran concentración de niños que están desarrollando o son candidatos a desarrollar los perfiles de riesgo que desembocan en las patologías anteriormente descritas y además ponen, necesariamente en relación a estos con profesionales cualificados en la prevención y el tratamiento de las mismas (en la figura del profesor de Educación Física principalmente) durante un período obligado de entre 8 y 10 meses. Tienen también, la capacidad de establecer vías de comunicación con los padres para la adaptación del hábito saludable a la vida cotidiana buscando su estabilización y no conllevan además, el estigma clínico de las clínicas, hospitales y centros de dietética.

Al igual que el derecho a la Educación, a forjar una cultura y una personalidad ricas, es incuestionable, el forjar unos hábitos de vida saludables, o a reencauzarlos, una vez perdidos en la vorágine social, a través del mismo derecho, debería serlo también. La Educación Física tristemente y a raíz de una epidemia con fatales consecuencias ha dejado atrás por fin su papel de asignatura maría. Pero quizás, quienes deberían haberse dado cuenta, aún no lo han hecho.

Publicado por KirolbegiBlog el 26 de Febrero de 2008


una escuela sedentaria es la mejor compañera para el sedentarismo

La última reforma de la enseñanza en los ciclos de primaria, secundaria y bachillerato en nuestra Comunidad Autónoma, plantea una disminución de horas semanales en la asignatura de Educación Física, en la que actualmente es insuficiente. ¿Cómo es posible esto? ¿Se ha reflexionado sobre las consecuencias y las posibles responsabilidades que deben asumir con esta decisión?

Se ha demostrado que varios factores de riesgo de enfermedades crónicas, enfermedades cardiovasculares y obesidad, entre otras, están presentes o empiezan a estarlo en el periodo de la niñez y mantienen una relación con los hábitos de vida, la alimentación y el consumo de drogas.

Normalmente se piensa que los hábitos de actividad física se transfieren automáticamente de la niñez y de la adolescencia a la madurez. Sin embargo, esta afirmación no está totalmente confirmada por estudios experimentales, epidemiológicos o longitudinales.

El hecho de plantear un modelo de escuela sedentaria generará en el alumnado un impacto negativo en su salud, ya que reforzará las consecuencias negativas que generan dicho modelo y alguien debería responder frente a las consecuencias que esto pueda acarrear al alumnado. No sólo se trata de fomentar la práctica deportiva en el tiempo de ocio y extraescolar, sino que también se debería considerar los negativos efectos del sedentarismo en la población infantil y juvenil. Si en las aulas se generara el mismo ambiente que el que sufren los fumadores pasivos, sería un escándalo. Sin embargo se fomenta el sedentarismo en la escuela, que es el otro factor negativo.

En cualquier caso es importante destacar que todos los estudios relacionados con esta temática muestran de forma consistente que niveles altos de actividad física (en función de su duración e intensidad), con una frecuencia semanal de 3-4 sesiones, se relacionan con aspectos importantes de la salud, sobre todo sesiones más largas de actividad moderada y/o ligera. Por todo ello, consideramos que deberían impartirse 3-4 clases de Educación Física a la semana con una duración de una hora y con una intensidad media o moderada, para evitar los nocivos efectos del sedentarismo en la población escolar y generar un estilo de vida activo.

Publicado por KirolbegiBlog el 25 de Febrero de 2008