cómo cambian los tiempos….

Como todos sabéis, soy el feliz padre de una criatura de 15 meses y como también podréis suponer he empezado a frecuentar esos parques infantiles que tanto abundan en nuestra ciudad. Mientras perseguía a mi hijo de un lado a otro del parque se me ocurrió que podía recordar cómo eran los parques de mi niñez y generalizando un poco más, describir cómo era nuestra práctica deportiva. Ahí va, me gustaría haceros recordar conmigo.

Cuando yo era niño.

- Los parques estaban construidos sobre suelo de cemento, de cantos rodados o en el mejor de los casos de arena o piedrecillas, no nos hacíamos daño si nos caíamos pero la mitad de los niños pequeños se tragaban las piedras; por su parte, los módulos de juego en los que nos jugábamos la salud (visto desde la distancia que los años nos dan), eran una especie de bolas, arcos o laberintos de hierro forjado, pintados de colores y por lo general muy duros (sobre todo si le dabas con la cabeza) y resbaladizos cuando se mojaban.

- Cuando yo iba a Jesuitas, a la hora del recreo se jugaban a la vez unos 8 partidos de fútbol en 2 porterías. Más de 100 niños jugábamos a fútbol a la vez. Cuatro porteros por portería, 5 ó 6 balones en juego……Vamos que quién más quién menos, todos estábamos moviéndonos.

- En mi barrio siempre había unos 15 ó 20 chavales en la calle jugando a fútbol, como no había porterías 2 jerseys en el suelo bastaban, o jugando a baloncesto, las papeleras eran las canastas o se jugaba al “escondite”, “al bote bote”, “a polis y cacos” “al brile”, pisábamos los jardines, nos escondíamos detrás de los setos (con el consiguiente mosqueo del vecindario) vamos que nos pasábamos el día en la calla haciendo PAFYD (que diría Silvia).

En la actualidad.

- Los parques en la actualidad, están asentados sobre suelos de caucho o de goma que impiden que los niños se hagan heridas en las rodillas o en las manos (como en nosotros era costumbre). Estos parques están dotados con columpios con estructuras de madera, txirristras de pvc de última generación, tornillos y tuercas inoxidables y disimulados con embellecedores de plástico…. ¡Vamos lo plus de lo plus!. En este punto agradezco estas mejoras (desde la perspectiva de un padre primerizo es normal). Pero lo que más me llama la atención la cantidad de restricciones que existen en estos parques (generalmente en el centro de una manzana de viviendas). No se puede jugar al fútbol, ni andar en monopatín ni andar en bicis grandes ni jugar a raqueta. Para eso ya existen zonas habilitadas a tal efecto.

- Ahora en jesuitas han puesto un campo de hierba artificial y sólo pueden emplear este patio un día a la semana por curso (o algo parecido). Teniendo en cuenta que hay la mitad de niños por clase, me parece un muermo de recreo.

- Ahora mi barrio es un lugar muerto, sin gritos, sin carreras sin llantos sin palabrotas…. Es un sitio en el que se duerme y poco más, y esto creo que es extensible a muchos más barrios. Con lo que esa práctica libre ha desaparecido en gran parte.

En definitiva, los tiempos cambian y la práctica deportiva también. Creo que antaño estaba mucho menos reglada y se le dedicaba más horas por lo general. Ahora es más organizada y restringida. En principio esto no bueno ni malo, simplemente diferente. Pero además de la Play Station, y los bollycaos creo que es otro de los motivos por los que los índices de obesidad infantil y sobrepeso se sitúan como ha comentado Juan recientemente alrededor del 20% en Gipuzkoa.

Publicado por KirolbegiBlog el 24 de Septiembre de 2008


¿qué habéis hecho? Perder. ¡Qué malos sois!

La conversación que ilustra el título de esta reflexión la hemos padecido todos los que alguna vez hemos practicado deporte competición a cualquier nivel. Uno llega a casa después de su partido de deporte escolar o de cualquier otra índole y alguno de tus familiares (que no ha ido al partido por lo que sea) te pregunta: “¿Qué habeís hecho?”. Es la pregunta del millón la que dictamina si tu esfuerzo a lo largo de la semana ha servido para algo o no.

Aparte de resultar algo divertido y hasta jocoso, detrás de esta pregunta se esconde toda una forma de pensar que se reduce en la siguiente afirmación, “lo importante son los resultados”. Da igual el esfuerzo que se haya realizado, lo divertido que haya sido el partido o la satisfacción generada por el mismo. Si has perdido se acabó. Puede este tópico pueda emplearse para los jugadores profesionales pero no creo que sea conveniente con niños y adolescentes.

El riesgo que se corre cuando se equipara la práctica físico- deportiva a la competición en edades tempranas (como si esta fuera la única manifestación de la primera desde los 8 ó 9 años) es el abandono de la práctica hacia los 17 ó 18 años porque los jóvenes interiorizan esta forma de pensar y concluyen que es una tontería practicar deporte si lo hacen tan mal.

 Si queremos aumentar los índices de adherencia a prácticas físico deportivas saludables de los jóvenes adolescentes guipuzcoanos, necesitamos transmitir conceptos como la diversión y satisfacción por el mero hecho de practicar o jugar yendo más allá de los resultados obtenidos.

 Sólo así podremos cambiar la típica pregunta “¿Qué habéis hecho?” por la de “¿Os lo habéis pasado bien?”.

Publicado por KirolbegiBlog el 18 de Marzo de 2008


kirola joko Vs. kirola jolas

Kirolaz mintzo garenean, ohikoena, kirolaren alderdi bakarraz baino ez aritzea izaten da. Jokoarena alegia. Horrela izan ohi da, gainera, nagusiki zentzu horretan duelako gizartez duen errekonozimendua.

Zentzu honetan, hedabideek duten eragina berebizikoa da, jokoaz baino ez baitira mintzo. Errealak eta Eibarrek irabazi ala galdu egin dutela, Bruesak irabazi ala galdu egin dutela, etab. bezalako notiziak emanaz. Baina notiziak notizi, eta jokoa joko, kirolak badu jokoa ez den beste alderdi garrantzitsu bat: jolasarena.

Jolasak, hiztegiak dion moduan: “Atsegin edo atseden hartzeko edozein jarduera, olgeta, joko (dirurik jokatzen ez dena) edo kirol”-a da, eta jarduera bera egite hutsetik eratortzen da atsegina, helburua eta bidea bat eginaz.

Gainera, gure gizarte honetan, badirudi bata bestearen kontrako direla, jokoa seriotasunarekin, formaltasunarekin, garrantzitsua denarekin, etab.-ekin identifikatzen den bitartean, jolasa, alaitasunarekin, informaltasunarekin, garrantzia ez duenarekin, etab.-ekin identifikatzen delarik.

Aitzitik, kirolak bere izaera bikoitz hori uztartzetik eratortzen du bere zinezko indarra eta, inolako ezbairik gabe, jokoak jolasetik edan behar du, jolasak jokotik edan behar duen bezain beste, harreman honetatik eratorriko baitira kirolak errotzen deneko gizarteari egin ahal izango dizkion ekarpen baliotsuenak. Dela hezkuntzatik, dela aisialditik, dela osasunetik, eta jomuga, beti ere, gizartearen ongizate integral batean jarriaz.

Publicado por KirolbegiBlog el 5 de Marzo de 2008


¿qué es el deporte?

Una pregunta que pudiera parecer tan fácil de contestar en principio se nos torna compleja en cuanto nos proponemos contestarla realmente. Tan compleja como lo es tratar de contestar la pregunta de qué es la cultura.

Según Bauman (2002) la cultura “se refiere tanto a la invención como a la preservación, a la discontinuidad como a la continuidad, a la novedad como a la tradición, a la rutina como a la ruptura de modelos, al seguimiento de las normas como a su superación, a lo único como a lo corriente, al cambio como a la monotonía de la reproducción, a lo inesperado como a lo predecible”.

Es reconociendo este sentido dinámico, también del deporte, el enfoque más adecuado para observarlo y tratar de comprenderlo como realidad que cambia continuamente, tanto en sus prácticas como en los sentidos que se le dan a las mismas.

Publicado por KirolbegiBlog el 27 de Febrero de 2008