3D, HD, Cámara superlenta y humanidad
En el recién concluido mundial de fútbol de Sudáfrica hemos asistido a un despliegue tecnológico audiovisual sin precedentes en el mundo del deporte. A todos nos son familiares ya términos como televisión 3D, emisión en High Definition (HD) o cámara superlenta… Además del evidente reclamo publicitario que esto supone para que todos cambiemos nuestra vieja televisión de tubo catódico por una pantalla plana (plasma, LCD o led), ha servido para apreciar más de cerca la humanidad, traducida en emociones e intenciones, que supone un deporte colectivo de alta competición como el fútbol.
Todos hemos podido apreciar con total nitidez el rostro compungido de dolor de Xabi Alonso tras la patada de Kárate de De Jong; o el gesto de alevosía en el pisotón de Melo a Robben (en el partido de semis contra Holanda) y su posterior rostro de arrepentimiento mientras caminaba, ya expulsado, hacia su vestuario por dejar a su equipo con 10 jugadores en un momento de vital importancia; asimismo pudimos ver las lágrimas de Casillas cuando Iniesta metió el histórico gol que dio la Copa del Mundo al equipo de España (no seré yo el que comente el beso del portero a la reportera de Tele5) y así otros tantos ejemplos.
En definitiva las emociones y los sentimientos cuentan tanto fuera (aficionados) como dentro del campo, y en este contexto, definen en muchas ocasiones el rendimiento y el devenir de los partidos. No sería de extrañar que de aquí a unos años se les sumen a los comentaristas deportivos (además de exjugadores y técnicos) expertos en reconocimiento emocional que sean capaces de interpretar las “microemociones” en el rostro de los jugadores (este término fue acuñado por el experto en emociones humanas Paul Ekman) y de esta manera sean capaces de anticipar la intención del jugador. Puede que esto último suene a ciencia ficción pero….¿no sonaba igual hace unos años la televisión 3D ó la Alta Definición?
Eurobarometro especial sobre deporte y actividad física.
Recientemente, en el mes de marzo, la Comisión Europea publicaba el Eurobarómetro especial sobre deporte y actividad física donde se destacaban las siguientes conclusiones principales:
•El 40% de la ciudadanía de la UE dice practicar algún deporte al menos una vez a la semana.
•Una mayoría de la ciudadanía de la UE (el 65%) realiza algún tipo de ejercicio físico al menos una vez a la semana. Sin embargo, el 34% de la ciudadanía encuestada afirman que raramente o nunca realizan ningún tipo de ejercicio físico.
•Los hombres en la UE practican, en general, más deporte que las mujeres. Sin embargo, la diferencia es especialmente significativa en el intervalo de edad de entre 15 a 24 años, donde esta diferencia entre hombres y mujeres se hace especialmente pronunciada.
•La cantidad de deporte que realiza la ciudadanía de la UE tiende a descender de manera uniforme con la edad. No obstante, el 22% de la ciudadanía encuestada mayor de 70 años todavía afirman practicar algún deporte.
•La ciudadanía de los países Nórdicos y de los Países Bajos, a grandes rasgos, es la más activa de la UE. Mientras tanto, la ciudadanía de los países Mediterráneos y los 12 nuevos Estados Miembros muestran una práctica de ejercicio físico por debajo del promedio de la UE.
•Mientras que la actividad física tiene lugar en un amplia serie de contextos formales a lo largo de la UE, dos terceras partes de la ciudadanía europea encuestada no son miembros de ningún club u centro deportivo.
•La razón más común que la ciudadanía europea esgrime para realizar ejercicio físico es para mejorar su salud. Otras razones son la mejora de la forma física, relajarse y divertirse.
•La falta de tiempo es con mucho la razón más común por la cual la ciudadanía europea no realiza ejercicio físico.
•Tres cuartas partes de las personas encuestadas están de acuerdo con las oportunidades que les brinda su región para ser físicamente activos. No obstante, el porcentaje desciende a un 56% en las personas encuestadas en los 12 nuevos Estados Miembro.
•Una proporción significativa de europeos y europeas (7%) afirman ser voluntarios en proyectos deportivos locales.
Para más información, se puede acceder al informe completo en el siguiente enlace: ENLACE
Gipuzkoa sociedad deportiva reflexiva
Recientemente hemos publicado el estudio sobre deporte municipal 2008. El estudio, rico en datos sobre la realidad del deporte municipal en los términos metodológicamente explicitados en el mismo, nos da la radiografía más certera posible de la realidad actual en este ámbito.
No obstante, queremos aprovechar estas líneas para reflexionar en torno al estudio sobre el deporte municipal desde una perspectiva más epistemológica en el sentido del interés que esta acción tiene desde una perspectiva de Gipuzkoa como sociedad reflexiva, en el sentido de una sociedad que se piensa a sí misma y que lo hace para aprenderse y mejorarse.
El estudio sobre el deporte municipal, desde este enfoque de sociedad reflexiva, busca dinamizar una cultura del conocimiento compartido así como de la corresponsabilidad en la toma de decisiones basadas en evidencias. Tiene que ver, pues, con la promoción de una consciencia colectiva y compartida que permita la toma de decisiones en el diseño del deporte municipal basada en la corresponsabilidad de los agentes políticos y sociales.
Dicho así, pudiera parecer una acción baladí. Nada más lejos de la realidad. Estamos en la línea de poder diseñar nuestra sociedad guipuzcoana desde un prisma democrático sin precedentes. Estamos, pues, moviéndonos en la arena política donde el capital humano y social de Gipuzkoa adquiere una relevancia sin precedentes. En esta línea, acciones como el estudio sobre el Deporte Municipal quieren ser el altavoz y la invitación para esta acción participativa a través de la puesta en valor de los mencionados capitales humanos y sociales de la sociedad guipuzcoana relacionados con el deporte.
Gipuzkoa Sociedad de Caminantes
Recientemente (Domingo, 4 de abril de 2010) han aparecido noticias muy interesantes en el Diario de Noticias bajo los titulares “El verdadero deporte nacional” y “Paseatzea adin eta neurri guztietara moldatu daitekeen aktibitatea da”, donde se afirma que: “Con la llegada de la primavera, cientos de personas se visten el chándal para ejercer la actividad física más multitudinaria en la sociedad vasca. Ni fútbol, ni atletismo; el paseo es el ejercicio más practicado y, además, es beneficioso para el cuerpo, el alma y la mente”.
Haciendo un pequeño ejercicio de etnografía periodística, las noticias recogen una serie de pequeñas entrevistas a personas que encuentran en el paseo una manera de hacer ejercicio físico.
Estas noticias me sirven para ilustrar, tal y como venimos haciendo tiempo atrás desde los diferentes estudios presentes en el Kirolbegi, que el paseo y/o el caminar, se muestra cómo una alternativa de ocio activo de carácter adaptativo y de gran presencia en nuestra cultura deportiva, tanto que, cómo se mostraba también en la tesis del doctor Aldaz Arregui (La Práctica de Actividad Física y Deportiva (PAFYD) de la Población Adulta de Gipuzkoa como Hábito Líquido”, 2009): podemos “(…) caracterizar la sociedad guipuzcoana como sociedad de caminantes en el sentido de que el caminar, lejos de mostrarse como una modalidad anecdótica de PAFYD, emerge como una actividad enormemente arraigada en los hábitos de la población adulta de Gipuzkoa en la medida en que, además de ser la única modalidad de PAFYD que realiza el 48,8% de la población adulta de Gipuzkoa, es practicada, al menos, tres veces por semana por el 83,7% de los mismos. Además, (…), es una modalidad eminentemente adaptativa que se adecua a las transformaciones biográficas y que, en consecuencia, va adquiriendo una mayor importancia a mayor edad”.
Así pues, se suceden las manifestaciones que nos hacen pensar que el caminar mantiene un gran interés en tanto que objeto de estudio desde las ciencias sociales y del deporte. Recogemos el guante.
La liebre y la tortuga
Todos hemos escuchado alguna vez esta famosa fábula en la que la tortuga poquito a poco y con fundamento (que diría Argiñano) gana a la todopoderosa liebre que conocedora de su superioridad se dedica a descansar por el camino y a sacarse fotos con sus fans (esto último es invención mía).
Algo parecido sucedió en los JJ.OO de Vancouver la pasada semana. En esta ocasión y encarnando a la famosa liebre presentamos a “Yevgueni Pliúshchenko” uno de los mejores patinadores de todos los tiempos y que llegaba a Vancouver con el marchamo de campeón antes de competir. Por su parte y haciendo el papel de “tortuga” (no creo que lo sea tanto) presentamos a “Evan Lysacek”, patinador americano que tras haber hecho sus deberes se presentaba primero a la espera de lo que hiciera Pliúshchenko.
Tachan…..........Sorpresivo desenlace…. Pliúshchenko con todas las cartas en la mano decide arriesgar (lo que yo elogio) y realiza un gran ejercicio de elevadísima dificultad incluyendo varios cuádruples y triples pero que careció de la precisión necesaria. Tras una apretada y difícil deliberación de los jueces (quiero imaginar) Lysacek se proclama campeón olímpico y contra todo pronóstico Pliúshchenko es plata por menos de un punto.
Y a partir de aquí empieza el lío. Pliúshchenko afirma: “No se puede considerar campeón a alguien que no ha hecho un cuádruple”…. a lo que añade “Que alguien esté en lo más alto del podio con la medalla de oro en el cuello tras hacer sólo saltos triples, para mí no es progreso, sino un retroceso porque los triples son de diez o incluso veinte años atrás”.Y todo esto es precisamente lo que yo no comparto en absoluto.
Considero que Pliúshchenko tomó una decisión que a la postre se puede considerar “errónea” visto el desenlace final. Prescindió por completo de los criterios de utilidad percibida que tan importantes son en la “alta competición”. Se equivocó, quiso ser el mejor y además de eso campeón olímpico, y aunque personalmente valoro sobremanera la decisión que tomó, también valoro sobremanera la actuación del americano, que fue a hacer lo que sabía hacer de manera sobresaliente sin salirse de su plan de competición y compitiendo al límite de sus posibilidades. Si la competición la ganaran siempre los mejores no se disputarían campeonatos de Europa o del Mundo o Juegos Olímpicos. Afortunadamente para nosotros en la Alta Competición la excepción es tan frecuente como la norma y una vez más se ha demostrado.
Por tan tanto y para concluir no me queda más que felicitar a la “tortuga” y decirle a la “liebre” que espero volver a verle en Sochi 2014 con la lección aprendida.
